“Los dos éramos valencianos, pero -diría yo- valencianos sobrios; los castellonenses lo llevamos en el ADN (mi padre dice que lo que nos caracteriza es el sentido del ridículo) pero en el caso de los valencianos la cosa de la sobriedad no hay que darla tan por hecha”.

Quien así evocaba a su compañero de fatigas en la AEB, el valenciano Federico Prades, era el castellonense Sebastián Albella, presidente de la CNMV: “Federico me enseñó el funcionamiento de la economía y siempre sentimos una gran sintonía en cuanto al modo de ver la vida, valorar la actualidad o en el humor”.

20180315 Un valenciano sobrio LV 2Prades, fallecido en 2015, da nombre al premio que concede la Asociación Española de Banca, de la que fue asesor económico. Experto en análisis coyuntural con reconocido prestigio internacional, Doctor en Economía por la Universidad Católica de Lovaina, fue docente durante una década, como director de Análisis de Coyuntura, del Instituto de Investigaciones Económicas (IRES), en el departamento del profesor Dupriez. Y testigo del disparate nacionalista que llevó a dividir la universidad en dos.

De vuelta a España y durante el gobierno de Felipe González, con quien coincidió en Lovaina, fue nombrado Director General de Previsión y Coyuntura Económica, un cargo con resonancias forgianas. Como ha recordado José María Roldan, presidente de la AEB, “decir que Federico Prades importó a España el análisis coyuntural no es, en absoluto, una exageración”.

En esta primera edición, el grupo de economistas que ha concedido el premio, estaba compuesto por Gonzalo Solana (director de la cátedra global Nebrija Santander en Internalización de Empresas), Fernando Fernández Méndez de Andrés, (profesor de Economía en el IE Business School), Pablo Vázquez (director de Cunef), Alejandra Kindelán (directora del Servicio de Estudios, Public Policy y Relaciones Institucionales del Banco Santander), Jorge Sicilia (Research Chief Economist del BBVA), Antonio Merino (director de Estudios de Repsol, Pablo Hernández de Cos (director general de Economía y Estadística del Banco de España) y Juan Carlos Delrieu (director de Planificación Estratégica de la AEB)

Los premiados, María Rodríguez y Sergio Mayordomo, economistas del Servicio de Estudios del Banco España, por su trabajo: “Did the bank capital relief induced by the supporting factor enhance SME lending? (‘Requerimientos de capital y crédito: análisis sobre el factor de apoyo a las pymes’)”.

El trabajo que se ha llevado el premio, se adentra, con soporte en las últimas técnicas econométricas, en el factor de apoyo para mejorar el acceso al crédito

La distinción, bianual, está dirigida a atraer propuestas sobre cuestiones con impacto sobre el tejido productivo. Entre la treintena de trabajos presentados en esta ocasión, el que se ha alzado con el galardón, está referido al conjunto de la UE con aplicación a la economía española y se adentra, con soporte en las últimas técnicas econométricas, en el factor de apoyo para mejorar el acceso al crédito, como incentivo para las pequeñas y medianas empresas, relajando las exigencias de capital.

En un acto sobrio, coronado con refrigerio como le habría gustado a Prades, quien fue subgobernador del Banco España y presidente de la AEB, Miguel Martín, un sagaz recuerdo para quien fue su “compañero de trabajo” durante ocho años: “Es motivo de prestigio para los premiados llevar este nombre y un buen camino que el Banco España se dedique a estudiar la estabilidad financiera”.

La anécdota apareció como secuela del recorte de los presupuestos en actos de empresas y otros, que llevó a los organizadores a prever la entrega de una sola placa, siendo dos los premiados. Ante este proindiviso, alguien con ingenio, propuso que uno se quedase con la placa y el otro con la caja. Otro apunte propio de Forges, que tanto fascinaba a Federico, al que imaginé, con esos ojos de malo de película que ponía, en el frío invernal de la calle de los Madrazo, echando un pitillo y sacando punta, con Encarna Pérez, al fiasco de la placa.

En su caso, la sobriedad borgiana, “qué largas son las horas y qué larga es la vida”, se daba por hecha.

Artículo publicado el 15 de marzo de 2018 en La Vanguardia.