Decimoséptima jornada con el testimonio del ex jefe de los Mossos d’Esquadra, Josep Lluís Trapero, máximo responsable de la policía catalana durante el procés, que podría negarse a declarar por estar acusado del delito de rebelión en la Audiencia Nacional, donde tendrá que responder por la actuación de la policía autonómica el 20 de septiembre y el 1 de octubre de 2017.

La Fiscalía le considera una pieza clave en la estrategia del Govern de Puigdemont, al poner a los Mossos al servicio del plan independentista. En sus declaraciones previas, Trapero ha defendido, siempre con vehemencia, la tarea de los Mossos por cumplir los mandatos judiciales: tanto en el 20-S, durante las protestas frente al Departamento de Economía, como en el 1-O <<
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Sin barba, bien afeitado, con el pelo corto ligeramente encanecido, con corbata, Trapero ha entrado en la sala de plenos acompañado por su abogada, la penalista Olga Tubau.

Ha declarado: “Sí, voy a responder a las preguntas”. Y “promete” decir la verdad.

Trapero declara no tener “ni amistad ni enemistad” con los procesados en el juicio del procés. “José Luis Trapero Álvarez. 53 años. Casado. Ha advertido de que está procesado por “una causa en la Audiencia Nacional”.

“Sí, voy a responder a las preguntas”

Ha intervenido la abogada Olga Tubau, pidiendo realizar unas breves consideraciones previa a la declaración. Manuel Marchena da advertido a Josep Lluís Trapero de que goza de un “estatuto especial” que está “a medio camino” entre el del testigo y el investigado.

Trapero, encumbrado por su papel en la resolución de los atentados de Barcelona y Cambrils del 17 de agosto de 2017, afronta ahora uno de los peores momentos de su trayectoria profesional. Aunque no ha llegado a ingresar en prisión provisional, afronta una petición de 11 años de cárcel.

Empieza el interrogatorio la acusación particular. Trapero ha explicado que: “El dispositivo Agora es gubernativo, no tiene que ver con órdenes judiciales o de fiscalía. Buscaba cubrir necesidades de protección de personas con diferentes sesgos ideológicos, de dependencias de la Generalitat, del Estado, instituciones judiciales… Es un dispositivo de seguridad porque en Cataluña vivíamos una época de cierta tensión social donde ocurrían incidentes en concentraciones, manifestaciones de grupos antagonistas, personas que hacían pintadas, escraches… Todo ese tipo de situaciones. Como era previsible que esa situación fuera en aumento, se diseña un dispositivo”

Moviendo las manos, con balanceo de los dedos, sin denotar nerviosismo alguno, parece el ejecutivo de una institución financiera. Se conoce al dedillo los detalles de su trabajo y transmite la impresión de decir la verdad.

Ha rechazado la idea de que los Mossos no tuvieran capacidad para gestionar las concentraciones del día 20 de septiembre. Trapero dice que el pasillo de los voluntarios “no era incompatible” con el de Mossos: “Evitábamos un contacto directo de la Brimo (los antidisturbios) con las personas que estaban allí concentradas”. Ha preguntado Ortega-Smith por el presidente de la ANC: “¿Es cierto que el conseller Forn le llamó para decirle que el interlocutor y coordinador era Jordi Sànchez?”. Trapero: “Es cierto que el conseller me llama a las once para decirme que me va a llamar el señor Sánchez para intentar ayudar en la gestión de la manifestación. Todo lo demás que usted dice… ni por asomo”,

Sobre la interlocución con la Guardia Civil, ha dicho Trapero: “A partir de las 18, les decimos que nos avisen con tiempo para preparar el cordón, tanto el de voluntarios como sobre todo el nuestro” Ha explicado que los “Mossos” retiraron el cordón policial que habían montado sobre las 22 porque la Guardia Civil les informó de que había “problemas informáticos” y que el registro se podía alargar “horas”. El major ha explicado que, en ocasiones, la simple presencia de los antidisturbios podía encender los ánimos más que calmarlos.

El juez Marchena ha reprochado al letrado de Vox que vaya “saltando” de un acontecimiento a otro en su interrogatorio, lo que lleva al tribunal a confusión.

Trapero ha dicho que, durante la jornada del 20-S, le llegó información sobre “el lanzamiento de una botella de agua” a dos agentes de mediación de los Mossos. “Explican que los confundieron con guardias civiles”. También ha relatado que, sobre las 22 -cuando los Mossos montaron el cordón policial- “un grupo de gente se pone delante de la Brigada Móvil para entorpecer su paso y ahí hay algún lanzamiento de botella y algún empujón. Y evidentemente lo de los coches”, ha dicho sobre los dos vehículos de la Guardia Civil dañados durante las protestas.

Sobre la secretaria judicial: “Tuvieron que esperar a acabar la obra, pero no es verdad que saliera camuflada con el público; cuando sale el público, el responsable del cine dice que no le dan permiso para salir, me vuelve a llamar el teniente de Mediación, Xavier Pastor, diciéndome que no tiene permiso para salir. Le dije: “Xavi, la responsabilidad es mía, coge a la secretaria y sales”. “No cuestiono la vivencia de la secretaria ni lo que ella dice. Pero el motivo por el que se ofrece la otra salida no es porque se considere inseguro. Cuando recibo la llamada del juez, a las 23 o 23.15, se ha desmontado el cordón policial porque tenemos informaciones contradictorias de que la diligencia se estaba alargando. Que había problemas técnicos por la copia de unos ordenadores. Cuando hablo con el juez, es la primera noticia para nosotros de que esto ha acabado”.

Le dije: “Xavi, la responsabilidad es mía, coge a la secretaria y sales”.

Xavi Pastor, de los Mossos, le propuso una salida “alternativa” por la planta 2ª del Departamento de Economía. “Pedí que hablaran con la secretaria y le ofrecieran esa salida alternativa. Era una cuestión de ahorrarnos el tiempo de volver a montar el cordón. Esa es la razón de por qué se le ofrece esa salida alternativa”.

“Planteábamos un dispositivo [para la salida de la comisión judicial el 20-S] y si lo planteamos es porque lo considerábamos seguro. No vamos a plantear una fórmula que consideremos insegura, si planteamos una cápsula de 20 es porque no nos podemos arriesgar a que una botella o un objeto alcance a alguien de la comisión judicial”, argumenta Trapero a preguntas de Ortega-Smith.

El abogado de Vox, Javier Ortega-Smith, ha preguntado sobre el 20-S. “¿Existía un riesgo para que hubiera podido salir por la puerta?”. En una declaración un tanto confusa, motivada en parte por el desorden de las preguntas de Vox, Trapero ha respodido: “No sé si por malentendidos o por qué, pero nosotros montamos un dispositivo. Un cordón policial de la Brigada Móvil (antidisturbios). Preparamos el dispositivo de salida. La idea era, dentro de esa cápsula, las personas de la comisión…”.

Vox ha preguntado por qué, ante la petición del juez para sacar del edificio a la secretaria judicial, los Mossos mantuvieron solo una llamada con el juez “16 horas después” de que empezaran los hechos. Trapero: “Solo hablamos con la secretaria una vez y a instancia mía”. En alusión a la comitiva judicial formada por la secretaria judicial y los guardias civiles: “Me dice el juez qué tenemos que hacer para sacar a la comisión. El juez me dijo que la secretaria judicial no podía salir. Nos quedamos extrañados porque no es lo que vivimos en el centro de coordinación. Habíamos montado un cordón policial entre las 22 y las 22.30. Primero nos dicen que van a salir todos, luego que tienen que salir con los vehículos… Y nosotros les decimos que era imposible en ese momento”. Trapero ha relatado la llamada que, sobre las 23.00, recibió del entonces titular del Juzgado de Instrucción número 13 de Barcelona, Juan Antonio Ramírez Sunyer -ya fallecido- que había ordenado los registros. El major ha contado que no conocía el número y primero pensó que se trataba de “un periodista. No se me identifica como juez del 13, sino como juez de incidencias del 2 o el 3”.

Trapero ha explicado que la intendenta de Mossos Teresa Laplana, presente en los registros del 20-S, no dependía directamente de él. Ambos hablaron durante un minuto y 45 segundos ese día en una única llamada”.

Sobre la llamada con el presidente del Tribunal Superior de Justicia de Cataluña, Jesús Barrientos, Trapero ha relatado que le expresó su “preocupación” por las “imágenes” que estaba viendo en torno al Departamento de Economía. Barrientos le indicó que se debía garantizar la salida de la comitiva. “Me implico más personalmente porque recibo esa llamada del presidente. Es para mí un compromiso. Me implico más de lo que me hubiese implicado en otra concentración”.

“Me implico más personalmente porque recibo esa llamada del presidente. Es para mí un compromiso.

Ha dicho Trapero que las primeras llamadas con Sánchez eran solo para poner en contacto a los equipos de Mossos con determinadas personas: “Les pedimos que nos ayuden a hacer algún cordón de voluntarios con el servicio de orden que debía ser previo al cordón policial por el que debían transitar los detenidos que debían entrar al registro”.

Las llamadas a Jordi Sànchez. Vox ha preguntado si hizo “21 llamadas” al ex presidente de la Asamblea Nacional Catalana (ANC) Jordi Sánchez. Trapero ha admitido que hubo llamadas, pero dice que hizo y recibió “unas cuantas”, aunque algunas solo fueron intentos. Trapero ha explicado que le llamó el entonces consejero de Interior, Joaquim Forn, indicándole que iba a recibir una llamada de Sánchez para “mediar” en las protestas frente a la sede del Departamento de Economía.

Cuando la letrada Olga Tubau ha pedido hacer “unas breves consideraciones sobre la declaración” de su cliente, el juez Marchena le ha interrumpido. “Usted en este procedimiento no es parte, su client] es un tercero que tiene conocimiento que puede contribuir al esclarecimiento. No podemos darle una intervención, su intervención se limita a decir sobre las preguntas esta sí o esta no, pero no razonar, y no se le permite un asesoramiento puntual sobre las preguntas. Si su cliente responde solo puede decirle con un monosílabo sí o no, no le puede asesorar la respuesta”.

Trapero ha negado que los “Mossos” elaboraran un dispositivo de protección para Marta Rovira, Marta Pascal, Jordi Sànchez, Jordi Cuixart y Xavier Vendrell para evitar las investigaciones de la Guardia Civil sobre ellos.

El abogado de Vox ha preguntado por hechos anteriores al 20-S. Por ejemplo, un correo del comisario jefe de investigación criminal de los Mossos en el que explicaba una reunión sobre la creación de “una estructura de inteligencia para control de aduanas”. Trapero ha dicho que conoce el contenido y el sentido de ese correo. Josep Lluís Trapero ha reconocido que había un clima de “tensión social” en Cataluña.

Ortega-Smith ha preguntado qué vinculación había entre el dispositivo Ágora y el 1-O. “Era uno más de los hechos que se tenían en cuenta desde la perspectiva del orden público”.

Josep Lluís Trapero ha reconocido que había un clima de “tensión social” en Cataluña.

El abogado de Vox ha preguntado si el dispositivo fue “modificado” por el entonces consejero de Interior, Joaquim Forn. “No lo hizo, pero hubiese sido una aventura porque el señor Forn no es un técnico de la policía”. Trapero ha admitido que un cargo de Interior (no Forn) hizo una propuesta de cambio en un párrafo sobre la “tensión social”, pero que los Mossos no admitieron esa modificación.

Trapero ha negado que se modificaran actas con posterioridad al 1-O. “Las 11.000 actas originales están depositadas en el Tribunal Superior de Justicia de Cataluña”.

Ha preguntado Ortega-Smith: “¿Cuantos puntos fueron desocupados por los Mossos sin que fueran desocupados voluntariamente, es decir, con el uso legítimo de la fuerza?”. Ha afirmado Trapero: “Yo sé los datos reales. Hubo unos datos provisionales que se pasaron a la juez el día 10, y se hizo un repaso de los datos, a la baja, y acabaron siendo 139 colegios que se cerraron durante el día. De ellos 24 no llegaron a abrir por la acción de la primera patrulla, y luego un centenar de actuaciones de ARRO [agentes antidisturbios] durante el día, que en algunos caso convencían o lograban sacar a la gente, o ponerse delante de la puerta y que no votara nadie más”,

El abogado ha preguntado si los Mossos se incautaron de material electoral. Trapero ha defendido la incautación de material de Mossos “Fueron 432 urnas, 90.000 papeletas, 70.000 sobres, cuatro ordenadores, un teléfono móvil y documentación, alguna de ella de interés, porque explicaba bastantes cosas de cómo funcionaba ese proceso”.

Trapero ha pasado al ataque en sus respuestas a Vox: “Evitar el 1 de octubre se puede hacer de muchas maneras. La instrucción y la orden apuntaban a cosas diferentes. La Fiscalía hablaba de un cerco de 100 metros alrededor de los colegios electorales con policías. El TSJC no contemplaba ese mismo escenario”.

El abogado de Vox ha preguntado a Trapero si recuerda cuántos “mossos” eran necesarios para cumplir la instrucción de la Fiscalía de cerrar los colegios. Trapero: “Se cuantificó en 40.000 efectivos”.

Esa instrucción, sin embargo, nunca llegó a cumplirse porque, el 27 de septiembre, el Tribunal Superior de Justicia de Cataluña (TSJC) asumió el caso y ordenó impedir el referéndum de una forma distinta a la que había planteado la Fiscalía.

Vox ha preguntado por un correo electrónico enviado por Trapero al entonces consejero Joaquim Forn. Según el abogado de Vox, Trapero indicaba que tenían que tomar “medidas” para “contrarrestar” las instrucciones de la Fiscalía. Ha dicho Trapero: “En absoluto. Decíamos que no estábamos de acuerdo, que es muy diferente a no aceptar. El criterio del cuerpo policial no era el mismo del de Forn. Los medios reflejaron que no teníamos el mismo criterio. Una cosa es expresar que sobre una decisión pensaba que no era la persona oportuna, que no venía del mundo operativo… y otra muy diferente es no aceptar una orden de la Fiscalía, y eso no se dio en ningún momento”.

“Decíamos que no estábamos de acuerdo, que es muy diferente a no aceptar. El criterio del cuerpo policial no era el mismo del de Forn”

Trapero ha afirmado que consideraba que con la coordinación del coronel Pérez de los Cobos “el cuerpo de Mossos pasaba a estar a las órdenes de quienes no eran sus mandos naturales”. Pero, ha afirmado que se respetó la decisión de la Fiscalía.

La abogada de Trapero, la penalista Olga Tubau, sigue con nervios y mucha atención la declaración de su cliente. Sentada a la izquierda del ‘major’, toma nota de forma constante.

Se opuso a De los Cobos porque era un mando “político” y no “operativo”.

Trapero ha explicado su oposición a la designación del coronel de la Guardia Civil Diego Pérez de los Cobos como “coordinador” del dispositivo del 1-O: “Veía que era un órgano más político, pero no operativo. Sí que le pedía al fiscal que aquella designación debía ser por escrito. Le pedí alguna otra forma de coordinación. Pero le dije que consideraba que se debía comunicar a la consejería, pero no por parte de la Fiscalía”. Ha recordado que se reunió cuatro veces con el coronel de la Guardia Civil enviado por el Ministerio del Interior. “Veía que era un órgano más de tipo político, pero no un mando operativo. Le dije al fiscal que la coordinación debía comunicarse por escrito y planteé otras fórmulas de cooperación entre operativos (…) Las órdenes sobre los Mossos las seguía dando yo y la estructura de mando”.

A propósito de la diferencia de estilos entre los dos responsables de Interior, Jordi Jané y su sucesor Joaquim Forn Trapero ha explicado: “El conseller Jané quería todo. Y cuando entra Forn es al revés: mínimo de información. Forn decía que si había algo relevante se le comunicase, pero si no, no”

Vox ha preguntado por los informes de la unidad de Información de los Mossos, en los que se planteaban distintos escenarios en Cataluña. Trapero ha dicho que no los recuerda.

En relación con el dispositivo Ágora, asegura Trapero: “Cataluña está en un momento de conflictividad. Hay movimientos sociales que apuntan en una dirección, otros en otra… Es para tener un control más directo”. Ha dicho que no tenía “ninguna intención de facilitar” el referéndum porque “no tenía nada que ver” con el “cumplimiento de la orden judicial” para impedir el 1-O.

Marchena recuerda que la testifical de Trapero la han propuesto Vox y las defensas de Jordi Sànchez, Jordi Cuixart y Joaquim Forn. Antes, sin embargo, podrá interrogar el fiscal Javier Zaragoza, pero solo a partir de las respuestas que ha dado a Vox

El fiscal Javier Zaragoza saca a colación el relevo en la Consejería de Interior el 14 de julio de 2017: “¿Tuvo alguna explicación del señor Jané como consejero de Interior de las razones del relevo?” Trapero: “Yo pienso que por la deriva política y llego el momento que no quería correr riesgo y que estaba incómodo. Estábamos incómodos los dos, llevábamos tiempo hablando y no quería correr ningún tipo de riesgo”.

El fiscal ha preguntado también por el relevo del director general de policía, Albert Batlle. Trapero ha atribuido su renuncia a unas “declaraciones” del ex consejero Joaquim Forn en el sentido de que, cuando asumió el cargo de consejero de Interior, no confirmó en el cargo a Batlle. “Me llamó el fin de semana para decirme que iba a presentar la dimisión”.

El fiscal ha preguntado si Forn trasladó sus “intenciones” sobre el 1 de octubre. Ha admitido Trapero que algunas declaraciones de Forn “sentaron mal” y que motivaron emitir un comunicado. “Pienso que había un punto de irresponsabilidad, pero el cuerpo tiene la fuerza que tiene”.

El fiscal ha preguntado por otra de las instrucciones de la Fiscalía, la que les ordenaba impulsar un “plan de actuación” para evitar el 1-O. Ha dicho Trapero que no leyó a tiempo un correo en el que le pedían el plan de actuación y que lo presentó dos días más tarde de la reunión, el 21 de septiembre. El fiscal ha reprochado que no guardara el “secreto” y pusiera esa instrucción en conocimiento de la Fiscalía. “Pienso que estamos en un contexto en que las órdenes se publicaban en la prensa y salían. Necesitábamos recursos para cumplir esas órdenes. Trabajo desde la confianza de que esa información no va a pasar de ahí, del cargo político”.

Trapero ha narrado su primer encuentro con el coronel Diego Pérez de los Cobos, en una reunión en la que aún no había sido designado. Cuenta Trapero que le dijo a De los Cobos: “Nadie me ha dicho que estabas tú. Que me estés dando explicaciones… No entiendo nada. Te pido que lo que estás diciendo lo hagas delante de los fiscales que me han convocado”

Ha explicado que a las reuniones de coordinación, a partir del 25 de septiembre, asistió siempre el comisario Ferrán López, entonces su número dos en el cuerpo. El major explica que hubo “críticas” tanto por parte del fiscal superior de Cataluña, José María Romero de Tejada -que se limitó a trasladarle las dudas de la Fiscalía General del Estado- como de De los Cobos. El testigo ha explicado que se comprometió a implementar “mejoras” y poner “más efectivos”. Pero también criticó que los otros cuerpos policiales (Policía y Guardia Civil) no hubiesen presentado “otros dispositivos”.

Javier Zaragoza ha preguntado por las objeciones de Trapero a De los Cobos en la reunión del 23 de septiembre de 2017. “Hago una defensa del cuerpo, probablemente no muy acertada. Cada uno tiene su desto (sic) profesional. Pude no usar las palabras correctas. Pero obedece a lo que estoy sintiendo esos días. Se me dice cómo tengo que hacer las cosas. Y lo vivo de una manera que a lo mejor no estuve lo más acertado”.

El testigo ha explicado que se comprometió a implementar “mejoras” y poner “más efectivos”. Pero también criticó que los otros cuerpos policiales (Policía y Guardia Civil) no hubiesen presentado “otros dispositivos”.

El fiscal ha criticado que informara a Forn. Trapero ha admitido que informó al entonces consejero Forn de diversos documentos relacionados con el dispositivo del 1-O. Dice el fiscal: “Vamos, que le informaba usted prácticamente de todo”. Pero Trapero defiende de nuevo esa actuación: “Es desde la confianza profesional. Y es una instrucción que va mucho más allá de una orden judicial porque podía tener repercusión de orden público. Entiendo que tiene que tener conocimiento”. Le ha dicho Trapero al fiscal Zaragoza: “Le aseguro que ni yo ni los mandos de Mossos dimos ninguna orden o indicación de que se trasladaran a la opinión pública las pautas de actuación de los Mossos el 1-O”,.

La orden del TSJC. Trapero dice que la orden (27 de septiembre de 2017) del TSJC para impedir el referéndum “vinculaba a los tres cuerpos por igual”. El major admite que se les dio solamente “la parte dispositiva”, tal como habían dicho los máximos responsables de Policía y Guardia Civil.

Ha preguntado Zaragoza: “¿El dispositivo iba dirigido a cerrar los centros?”. Trapero: “No tenía otra finalidad que la de cumplir los mandamientos judiciales

Trapero ha aclarado: “Instrucciones a Ferrán López, absolutamente ninguna. En la reunión del 23 de septiembre, con el señor De los Cobos, estuvimos discutiendo sobre el uso de la fuerza y hubo momentos de tensión dialéctica. “Valoramos el tema de coordinación y Ferrán se ofreció a ir a las reuniones y le dije: yo creo que en este tema no estoy haciendo un buen papel con De los Cobos. Toda mi confianza en su criterio”.

Según Trapero, la magistrada Mercedes Armas (TSJC) que ordenó impedir el referéndum dejó claro que las órdenes de Fiscalía “dejaban de estar vigentes”. Ha relatado unas notas que tomó durante una reunión con la magistrada en la que ésta les detalló el contenido de su auto. En un momento de la conversación, dijo que De los Cobos tendría “la supervisión de todas las fuerzas de ustedes”. Al término de la reunión, la magistrada llegó con un nuevo auto, se rompió el anterior y ese era el vigente. “En el definitivo quedó claro que los tres cuerpos podíamos hacer cualquiera de las funciones que se nos otorgaba”.

En relación con las actuaciones previas al referéndum (29 y 30 de septiembre) Trapero ha dicho: “Se las asignaron los Mossos d’Esquadra. Durante el dispositivo del 1-O habría “una primera respuesta” de la policía autonómica aunque por entonces “ya se sabía que la mayor parte del orden público era de la Policía y de la Guardia Civil”. El fiscal se ha mostrado sorprendido por esa afirmación, pero Trapero ha explicado que los Mossos “no podían” hacerse cargo. “Ellos tenían 6.000 y nosotros 800”. Trapero ha dicho que el comisario Ferrán López y los mandos policiales habían “pactado” enviar un binomio a los colegios electorales.

Trapero ha defendido que el plan de los Mossos formaba parte de uno más amplio y acordado con la Guardia Civil y la Policía. “Planteé un dispositivo en el marco de un dispositivo conjunto. Una parte pivotaba sobre los Mossos y otra sobre los otros cuerpos. No se puede ver el binomio como algo… Es parte de un dispositivo. Hicieron su función y la hicieron bien. Que hay que añadir a los resultados que tuvo lo otro, la actuación más de orden público”.

El fiscal ha preguntado a Trapero por las reuniones del 26 y 28 de septiembre con los principales responsables de la Generalitat en las que advirtieron de los posibles problemas de orden público si se seguía adelante con el referéndum del 1 de octubre. Ha afirmado Trapero “Las solicité yo personalmente”.

Las defensas han pedido al tribunal que la Fiscalía no pueda seguir preguntando sobre este aspecto porque Vox, que pidió la testifical de Trapero, no preguntó sobre ello.

Sobre el “apoyo” de Mossos a la cuarentena de registros practicados por orden judicial en Barcelona. Trapero ha defendido que, durante el 20-S, el que entonces era su número dos en el cuerpo, el comisario Ferrán López, mantuvo una interlocución permanente con los mandos de la Guardia Civil. “Habló decenas de veces con el coronel”.

El tribunal ha impedido al fiscal preguntar sobre las reuniones de la cúpula de los “Mossos” con el Govern el 26 y 28 de septiembre de 2017. Ha dictaminado el juez Marchena: “Después de una deliberación de todos y por unanimidad, el tribunal entiende que el hecho de que este testigo haya sido propuesto solo por la acusación popular sitúa a la Fiscalía y Abogacía del Estado en los mismos límites del artículo 708 de la Ley de Enjuiciamiento Criminal. Las preguntas sobre esas reuniones desbordan los límites de la prueba testifical”. El fiscal Zaragoza ha formulado su protesta.

El fiscal ha preguntado a Trapero, de nuevo, sobre la remisión a Forn de documentación vinculada al 1-O. En particular, un informe de Mossos sobre los riesgos para la seguridad que implicaba la celebración del referéndum. ¿El el informe advertía de una “escalada de violencia”? Ha señalado Trapero: “El informe dice lo que dice aunque ha advertido que esa violencia prevista “no era con carácter generalizado. La valoración de Información y la mía propia de sentido común es que la gente haría un tipo de resistencia pasiva a las actuaciones policiales. Pero había algunas zonas, barrios donde están implantados algunos grupos, donde podía haber resistencia activa”.

A través del informe, el fiscal ha logrado traer al juicio la reunión del 28-S. Trapero: “Lo que se expone es que, si eso sigue para adelante, vamos a encontrar a dos millones de personas con la intención de hacer algo. Y unos 15.000 policías que, en cumplimiento de una orden judicial, iban en sentido contrario. Y eso iba a provocar necesariamente problemas de orden público y de seguridad ciudadana. Eso fue lo que trasladamos a Puigdemont en la reunión.

Manuel Marchena insiste en que interrogar a Trapero sobre esa reunión ha quedado “descartado” por más “habilidad” con que se plantee la pregunta.

Trapero ha continuado diciendo que se informó de que “la actuación policial y dos millones de personas dispuestas a hacer eso iba a producir problemas de orden público y seguridad ciudadana, eso es así, y era mi percepción y de sentido común. Algunos centros por su ubicación en determinados lugares en los que se asientan grupos o personas con un punto de radicalidad y con quien habíamos tenido problemas en ocasiones anteriores…”.

Sobre las manifestaciones de miembros del Govern que decían que los Mossos garantizarían que el referéndum del 1-O se llevaría a cabo con normalidad, Trapero ha hablado de “censura” y de “incomodidad” “en esa reunión de la que no estamos hablando”.

Trapero ha hablado de “censura” y de “incomodidad” “en esa reunión de la que no estamos hablando”

El fiscal ha preguntado, de nuevo, por las reuniones de coordinación en la sede de la Fiscalía Superior de Cataluña a raíz del nombramiento de Pérez de los Cobos como coordinador del dispositivo de impedir el 1-O.

Trapero ha explicado que leyó el auto en su integridad “en un medio de comunicación” la tarde del 27 de septiembre de 2017. La parte que les dio la juez, sin embargo, mencionaba solamente “la parte dispositiva”. Allí no figura, ha admitido Trapero, a preguntas del fiscal, que se mantenga la convivencia. Zaragoza: “¿Por qué se convirtió después en el objetivo fundamental y se colocó en segundo lugar lo que el juez ordenaba en la parte dispositiva?” Trapero: “Lo que la juez ordenaba nunca se colocó en segundo lugar, es lo que guió la actuación de los Mossos d’Esquadra y de los otros dos cuerpos policiales. La incorporación de esas pautas de actuación no es el auto, sino “la reunión” con la magistrada del TSJC Mercedes Armas. La juez dice actúen con paciencia, contención y garantizando en todo momento la paz social”.

El fiscal Zaragoza pregunta a qué hora pidió Trapero ayuda a las fuerzas de seguridad. El comisario Ferran López envió un listado, primero de todos los centros y, después, de los 234 sobre los que Mossos pidió apoyo. Ocurrió alrededor de las 9.00 “en cumplimiento de lo que habían quedado en las reuniones de coordinación”. Trapero ha insistido en que era un “dispositivo conjunto”.

Trapero ha explicado que la Brigada Móvil (los antidisturbios de los Mossos) no fueron activados el 1-O. Sí lo fue, en cambio, el Área de Recursos Operativos (ARRO), que es también una unidad especializada en el mantenimiento del orden público.

“Me pareció algo totalmente infrecuente la ocupación de colegios la víspera del 1-O. En la mayoría de colegios había actividades, pero el auto decía lo que decía, señoría. Que a toro pasado interpretamos que sean actos preparatorios del referéndum… en su momento no lo vimos así.”

Ha insistido Zaragoza: “¿Una ocupación generalizada de los centros ocurrió alguna vez?”. Le ha respondido Trapero: “Le he dicho que no”. Se ha sorprendido el fiscal: “Había una convocatoria de asociaciones y entidades para ocupar los centros, si eso no es suficiente indicio para considerar que eran actividades preparatorias, usted me dirá”. “El auto no autorizaba a cerrar. Si lo que están viendo los Mossos es gente haciendo actividades de tipo lúdico, pues…”

“Había una convocatoria de asociaciones y entidades para ocupar los centros, si eso no es suficiente indicio para considerar que eran actividades preparatorias, usted me dirá”

Trapero ha defendido la labor de las patrullas (“binomios”) de los Mossos que acudieron a los colegios habilitados como centros de votación. “Intentaron hacer su trabajo y cumplir la orden judicial. Consiguieron hasta 134 centros cerrados”. El fiscal ha replicado que en algunos casos los cierres se produjeron al finalizar la votación. El testigo ha dicho que tuvo conocimiento, ese mismo día, de un enfrentamiento de mossos con agentes de Guardia Civil y Policía.

“Por supuesto que no hubo vigilancias o seguimientos de Mossos a Guardia Civil. Las unidades de paisano y uniformes, ya venía del Ágora, eran por protección, pero seguimientos no se ordenaron y si alguien lo ha hecho tendrá que dar cuenta de ello”.

El major felicitó a sus agentes el 2 de octubre mediante una carta, ha recordado el fiscal. Trapero se ha referido ahora al uso de la fuerza: “No es que a Mossos no se nos facultara a usar la fuerza, sino que se limitaba a repeler violencia contra agentes o un tercero”. Trapero añade que se pidió ser “especialmente cuidadosos con el uso de la fuerza. De los Cobos dijo desde el primer momento que el no uso de la fuerza no puede ser una excusa para evitar la votación. Es algo que me parece ofensivo. Nadie puede poner en duda la orden judicial, pero tenemos unos principios de actuación”.

El juez Marchena ha impedido al fiscal Zaragoza hacer preguntas sobre la reunión del 13 de octubre de 2017 en el complejo Egara, sede central de los Mossos por la misma razón: en su interrogatorio, Vox no sacó el tema a colación.

El fiscal ha preguntado por la Junta de Seguridad celebrada el 28 de septiembre de 2017. Manuel Marchena le interrumpe de nuevo. “Estamos en lo mismo. No intentemos incluir lo que ya el tribunal le ha dicho que no incluya con toda claridad y firmeza”.

“¿Dijo Puigdemont que si se producía violencia se declararía la independencia?” “Esa pregunta es absolutamente impertinente”, le ha recriminado Marchena.

El tribunal veta las dos últimas preguntas del fiscal Zaragoza, una sobre la Junta de Seguridad del 28 de septiembre, convocada por Carles Puigdemont, y otra sobre si el ex presidente de la Generalitat llegó a decir en algún momento que si había violencia se lograría la independencia.

La decisión de la Fiscalía de no citar como testigo a Trapero -que está investigado por rebelión en la Audiencia Nacional- unido al trompicado interrogatorio de la acusación popular de Vox ha impedido preguntar al major de los Mossos sobre algunos hitos de las semanas más candentes del proceso independentista catalán.

A preguntas de la abogada del Estado Rosa Seoane sobre el 20-S, Trapero ha dicho que solo se dio “una opción” para que la comitiva judicial abandonara Economía: a través del pasillo. La secretaria judicial habló de tres posibilidades, pero Trapero explica que quizá fue por alguna confusión del momento. “Lo que no se podía hacer”, dice, era que salieran “con los coches” porque había miles de personas concentradas en la calle.

Sobre si Forn le dijo algo sobre los riesgos de seguridad para el referéndum. “No”, ha respondido Trapero. “¿Forn no adoptó alguna medida para minimizar esos riesgos?” “Que yo conozca, no”, ha afirmado el major de los Mossos.

“¿Forn no adoptó alguna medida para minimizar esos riesgos?” “Que yo conozca, no”, ha afirmado el major de los Mossos.

Ha preguntado Rosa Seoane: “¿Por qué se informaba de la hora a la que se iba a acudir a los colegios?” Trapero: “Se emplazaba a la gente a que abandonasen los colegios porque era una actividad prohibida. Así lo pensamos los mandos y así fue, se les decía que en cumplimiento de la orden ahí no se podía hacer ningún tipo de actividad. Pensamos que tendría un efecto disuasorio mayor, debía haber tenido un efecto más disuasorio”.

El major admite que la llegada de Forn a la Consejería de Interior no modificó ni la estructura de los Mossos, ni sus criterios operativos “No se le hubiese permitido, tampoco. Forn era una persona poco intrusiva. Las manifestaciones de Forn diciendo que los Mossos garantizarían que el referéndum del 1-O se celebraba pacíficamente causaron bastante malestar, confundían a la gente sobre el papel de Mossos y daba la impresión de lo que no era. Dio una imagen que alimentó algo que estamos pagando y que no se corresponde a la realidad, eso se lo censuramos y fue irresponsable. Yo personalmente lo hice”.

La intervención de Forn fue contundente sobre proclamar la dependencia de Mossos de jueces y fiscales, ha afirmado Trapero a preguntas de Melero.

“Tener un Gobierno que está promoviendo una consulta ilegal”, ha afirmado Trapero, provocó malestar entre los sindicatos de los Mossos y en el propio cuerpo policial.

A partir del auto judicial del 27 de septiembre, el dispositivo pasó a ser “conjunto”. “Nuestro dispositivo se integró en un dispositivo” común, ha defendido Trapero. En ese dispositivo, el “binomio” (las parejas de mossos que acudieron a los colegios electorales) era solo “una parte”. Ese binomio se hizo “con el conocimiento del coordinador” del operativo policial, el coronel Pérez de los Cobos. “Yo no estaba en las reuniones. Pero es lo que relata el comisario Ferrán López”.

Sobre las dudas que los Mossos expresaron a los fiscales durante las reuniones previas al auto del 27 de septiembre, Trapero ha dicho: “Mi impresión es que el fiscal superior de Cataluña, (Francisco Bañeres) veía que alguna cosa que planteábamos no era de unos iluminados, sino cosas que en cualquier otro tema se hubiesen planteado

Trapero ha dicho que no tuvo “ninguna duda de que las instrucciones de Fiscalía habían quedado sin efecto” con el auto de la juez del TSJC del 27 de septiembre.

El abogado de Forn, Javier Melero ha preguntado si recibió alguna recriminación de la juez por no haber cerrado más colegios antes del 1-O. Ha dicho que no. Ha dicho dice que habló el 27 de septiembre y el 1 de octubre con la magistrada. En ningún momento le dijo, según el ‘major’, que actuase de otra forma.

El abogado de Forn ha preguntado si las previsiones de Información sobre el 1-O aparece siempre, en general, en otros documentos de esa unidad y si es una “pauta de análisis” de “grupúsculos violentos”. “En general pienso que es así, sí”.

“¿En aquella reunión del 28 de septiembre, entre la cúpula de Mossos con Puigdemont, Junqueras y Forn alguna directriz sobre cual debía ser la actuación de ustedes?”, “No, eso que me pregunta, no. No nos dieron ninguna pauta, nos dijeron “hagan su trabajo”.

Tiene una voz radiofónica y pronuncia un castellano impecable. No oculta su antipatía casi visceral por el coronel de los Cobos.

“Cuando vemos que se producen actuaciones, el comisario Ferrán López llama a De los Cobos y le dice: ‘Esto que estamos viendo…’ Y la respuesta que nos traslada Ferrán, que está allí, es que no sabe”. Según Trapero, De los Cobos dijo a López que le volvería a llamar pero no lo hizo. Después, el comisario y número dos de Trapero fue a una reunión convocada por el coordinador. “Nos dijo que había anulado esa reunión y las posteriores”. A las 12 horas, el propio Trapero pidió una reunión con Armas y allí se encontraba también el coordinador del dispositivo del 1-O. “En esos tres momentos vemos que eso de la coordinación no es como habíamos quedado y desconocemos las razones. Alguien decidió quebrar esa coordinación”.

“En esos tres momentos vemos que eso de la coordinación no es como habíamos quedado y desconocemos las razones. Alguien decidió quebrar esa coordinación”.

Sobre el día 1 de octubre, ha recordado Trapero: “Ofrecimos ayuda a la tarde para proteger edificios del Estado ante la previsión de que pudiera concentrarse gente. Las fuerzas de seguridad no cerraron ningún colegio electoral antes del 1-O. Me dijeron que habían cerrado uno en Sabadell. Pregunté a Trapote y me dijo que no. Es la única actuación de la que tuve conocimiento”.

Ha preguntado el abogado Melero “¿Estaban en condiciones de asignar más efectivos el 1-O?”. Ha sostenido Trapero: “Mi encargo a la comisaría general de Planificación fue el máximo de efectivos, sobre todo cuando la Fiscalía nos dice que hay que incrementar. Dije que ese no era día para quejas. El esfuerzo fue el máximo que pudimos hacer y el máximo que históricamente el cuerpo había hecho”,

Sobre el 20 de septiembre: “Ese día podíamos haber tenido conflictos más serios; esa mirada general nos llevaba a actuar con cierto punto de prudencia, porque si en un sitio tenemos una grave alteración del orden público se nos puede extender a toda la ciudad”

Los “Mossos” tenían un dispositivo para detener a Puigdemont y los consellers desde dos días antes de la declaración de independencia, ha afirmado Trapero. El 27 de septiembre, el día de la declaración, sobre la 1.30 de la madrugada, llamo al fiscal superior de Cataluña y al presidente del TSJ y les digo si hay personal. Y les comento que el cuerpo está a disposición tanto de la Fiscalía como del órgano judicial. Desconocíamos la trascendencia jurídica y qué delitos puede haber, pero veíamos que tenía cierta gravedad, y nos poníamos a disposición por si había que hacer un operativo”. “¿Un operativo para qué?”, ha preguntado Melero. “Para la detención del president y los consellers”, responde el major de los “Mossos”.

El abogado de Jordi Sánchez ha preguntado a Trapero por los hechos del 20-S. El ‘major’ ha opinado que “el ex presidente de la Asamblea Nacional Catalana actuó de buena fe”. El hecho de no poder planificar explica muchas cosas de lo que sucedió ese día. La Guardia Civil no comunicó a Mossos que habría un operativo (la causa estaba bajo secreto de sumario) pero Trapero cree que, si se necesitaban recursos, se tenía que avisar. Cada uno sabe por qué ha actuado”.

El presidente del tribunal, Manuel Marchena, ha formulado, por primera vez en lo que va de juicio del ‘procés’, preguntas a un testigo ¿Qué motiva que tome la iniciativa de provocar ese encuentro?”. Trapero ha explicado que instaron a los políticos “al cumplimiento de la legalidad” durante la reunión del 26 de septiembre. “No salimos del todo satisfechos”.

“En la reunión del 28 de septiembre, ya se había recibido la orden del Tribunal Superior de Justicia de Cataluña (TSJC). Propongo a los comisarios que hay que dar una imagen de cuerpo, están de acuerdo”. Trapero llamó al consejero Joaquim Forn. “No estamos bien, tenemos la necesidad de trasladar una serie de mensajes como mandos del cuerpo”. Trapero ha explicado que le pidió una reunión con el presidente, Carles Puigdemont, con el vicepresidente, Oriol Junqueras, y con la presidenta del Parlament, Carme Forcadell. “Les trasladamos que iba a haber dos millones de personas en la calle y 15.000 policías actuando, y que eso iba a causar conflictos graves de orden público y de seguridad ciudadana. Les emplazamos al cumplimiento de las órdenes judiciales. Les dijimos que evidentemente nosotros las íbamos a cumplir, que no se equivocasen con nosotros. Les dijimos que no íbamos a dejar de cumplir la Constitución y que no acompañábamos el proyecto independentista”.

El abogado de Joaquim Forn ha tomado la palabra para preguntar si los dirigentes dieron alguna instrucción y Trapero ha respondido: “La respuesta de Puigdemont fue: hagan el trabajo que tengan que hacer”.